Crear condiciones sociales y ambientales para la inversión turística en El Salvador

alt04.10.2012, El Salvador,C.A.

El prejuicio negativo ante la inversión privada, el deterioro medioambiental y social, la necesidad de desarrollo de capacidades e infraestructura y lograr un empuje institucional decidido son, entre otros, los principales desafíos que los inversionistas enfrentan al desarrollar proyectos en la franja costero marina salvadoreña, ha dicho Marco Guirola, empresario y presidente de la Asociación de Promotores y Desarrolladores Turísticos Costero Marinos (PROMAR).

 

Esta es una organización no gubernamental (ONG) cuya misión es fortalecer y promover el desarrollo sostenible de los proyectos turísticos que contribuyan a la mejora de la imagen del país y la calidad de vida de la población y el medio ambiente.
El dirigente socializó sus planes de intervención en la zona costera al Grupo Diálogo Rural de El Salvador (GDR) y, entrevistado para este boletín, dijo que pese a los grandes desafíos que enfrentan los inversionistas marinos, “el eje central del desarrollo sostenible son  las comunidades”.
 
“Para que el desarrollo turístico sea sostenible, este debe garantizar acceso equitativo e inteligente a los recursos, empoderamiento, adecuación de capacidades y encadenamientos productivos”, expresó.
 
Asimismo, señaló que “es necesario ver a las comunidades como eje principal del tejido social en el territorio costero marino, pues sobre ese tejido es que se monta cualquier tipo de inversión e implica nexos y el manejo reciproco de las relaciones comunitarias. Existen configuraciones que permiten relaciones económicas viables y deseables, y que fortalecen el diálogo”.
El Gobierno de El Salvador impulsa una estrategia de desarrollo en la franja costero marina cuyos objetivos son: dinamizar tejidos productivos, generar empleo decente, reducir desequilibrios territoriales, reducir brechas de desigualdad entre hombres y mujeres y recuperar el medio ambiente.
Esta estrategia fue compartida en su momento por la Secretaria Técnica de la Presidencia en el seno del GDR, dado el interés del Grupo en conocer las intervenciones de desarrollo que se ejecutan de cara al mar.
El empresario hizo alusión al prejuicio o desconfianza que la población de escasos recursos tiene hacia las inversiones privadas. La población cree que se trata de inversiones explotadores, no encadenantes y excluyentes, y, a juicio de PROMAR, lograr el cambio en esas preconcepciones es el “Santo Grial” de la etapa inicial del desarrollo nacional, y es lograble porque el nivel de conciencia de los actores es mucho mayor y más moderno.
El turismo en El Salvador ha iniciado un proceso de crecimiento, según cifras reveladas por el Ministerio de Turismo, alcanzando un 2,6% del PIB en 2011. El turismo de sol y playa es de los principales atractivos en el país. Para Guirola la costa es un recurso real que tiene el país y en ella están las poblaciones menos desarrolladas y más vulnerables, por lo que existe un cúmulo de oportunidades y necesidades. En consecuencia, el enfoque de desarrollo en los territorios costeros debe ser integral y con visión de largo plazo.
 
PROMAR es un esfuerzo que data desde hace dos años y ha colaborado en el desarrollo de las zonas aledañas a grandes proyectos de inversión. Un ejemplo es el proyecto turístico Coronas del Mar en el municipio de San Luis Talpa, departamento paracentral de La Paz. Incluye un complejo hotelero, residencial, comercial y se combina con un proyecto de conservación e investigación de tortugas marinas, un jardín botánico, centros de encadenamiento, y otros aspectos comunitarios. Como éste, se pretende desarrollar al menos seis proyectos más a lo largo de la costa del país.
El empresario ha detallado que ya se tiene el modelo de diálogo con las comunidades basado en estudios de la realidad económica y social de las mismas, y donde se prevé que éstas sean articuladoras del turismo cualitativo de experiencia.
En cuanto a las dificultades ambientales enfatizó una cultura de destrucción de ecosistemas que aún persiste como la tala de manglares, las plantaciones indiscriminadas de cañaverales, manejo de aguas grises y negras entre otros, que a sugerencia del empresario solo se soluciona con procesos de educación y generación de oportunidades económicas alternativas sostenibles.
PROMAR mantiene que para lograr un verdadero desarrollo y turismo sostenible en la costa es fundamental el engranaje de la gran, mediana, pequeña y micro empresa mediante el diálogo constante con las comunidades.
Ligia Fuentes, directora ejecutiva de la ONG, ha dicho que comienzan a trabajar con las poblaciones locales en subir su auto estima, acompañarles en sus procesos de educación no formal, la comercialización de sus productos y gestión de medios de vida, a fin de crear las condiciones sociales para la inversión encadenada, y potenciar una relación ganar-ganar entre proyectos grandes y su entorno.
Para Ileana Gómez, Secretaria Técnica del GDR El Salvador hay claras coincidencias en los modelos de desarrollo turístico, que reconoce el potencial turístico del país, la necesidad de articular a las poblaciones locales a estos esfuerzos y que las grandes inversiones se integren a las dinámicas de desarrollo de los territorios.
Otra de las coincidencias es la necesidad de crear una política de turismo y estrategias de incentivos. Gómez ha destacado la actitud de PROMAR de dialogar con el GDR El Salvador y animó a continuar con un pensamiento inclusivo y progresista.
Fuente;rimisp.org